Nuevos Comienzos

Nuevos Comienzos
La habilidad de comenzar algo nuevo no siempre es fácil. ¿Recuerdas tu primer día de preparatoria? ¿Te sentiste nervioso o fuera de lugar? En este momento, un montón de recuerdos y pensamientos vienen de repente a mi mente con un sentido de nostalgia y gratitud. Los años soleados en California han quedado atrás. Por supuesto, extrañamos a nuestros amigos y los dulces momentos que vivimos, pero seguimos adelante con entusiastas expectativas de continuar sirviendo en un nuevo ministerio.
Escribo esto mientras atravesamos una etapa de transición aquí, en el verde estado de Oregon, esperando la aprobación de nuestra nueva visa de trabajo. Sin embargo, por ahora este nuevo comienzo se siente como un “compás de espera”. Los músicos conocen bien esta pausa en la que deben guardar silencio, listos para tocar la siguiente nota.
El compás de espera es una pausa breve y larga al mismo tiempo, especialmente para personas como yo, a quienes a veces nos falta paciencia. Ahora, para mí y mi familia, es como un compas, un tiempo de esperar, observar y escuchar atentamente.
Estoy convencido de que los apóstoles en el Nuevo Testamento sintieron algo parecido justo después de que Jesús ascendió al cielo. Los maravillosos días de gozo y asombro junto a Jesús quedaron registrados en los Evangelios. Ellos aprendieron a seguir los pasos de su Maestro, compartiendo las buenas nuevas de que el “Logos de Dios” se hizo carne y habitó entre nosotros.
Ellos fueron comisionados y enviados. No tenían un presupuesto detallado, una educación sofisticada ni una personalidad cautivadora. En cambio, tenían la promesa del derramamiento del Espíritu Santo, la tercera persona del Dios Trino. Él los animaría, fortalecería y sería su defensor en cada circunstancia.
¿Qué nuevos comienzos estás experimentando ahora? ¿Parecen inciertos y desafiantes? Los nuevos comienzos son difíciles, especialmente cuando tienes poca información y no hay suficientes señales o garantías de que todo estará bien.
Pero hoy Jesús nos llama, como llamó a los apóstoles, a rendir nuestras suposiciones y prejuicios. Nos llama a confesar nuestros temores y dudas y a descansar en el hecho de que somos amados por el Padre celestial, perdonados por medio del sacrificio de su Hijo y llevados por el Espíritu Santo a ser reconciliados con Él. No importa cuán quebrantado sea tu pasado, cuán grande sea tu duda o cuán intimidante parezca la nueva realidad. Dios te ama con un amor eterno e incondicional, pase lo que pase.
Sí, los nuevos comienzos son difíciles y, a veces, dolorosos. Pero su gracia es suficiente. Su Palabra es suficiente, y tú eres suficiente, porque Jesús fue suficiente por ti en la cruz y todo fue pagado por medio de Él.
No podemos saber qué nos depara el futuro. Esperamos que sea algo bueno, pero si no lo es, puedes estar seguro de que tu destino está seguro en sus manos. Por favor, no lo olvides.
Los nuevos comienzos son como nacer de nuevo. Sí, como en el día de tu Bautismo: nacidos de nuevo del agua y del Espíritu.
Pastor Carlos Velázquez
17 de agosto de 2026



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